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vendredi 7 septembre 2018

¿CON QUE DERECHOS SE DICE EL DERECHO?



Discúlpeme las faltas. No escribo bien su idioma. Soy francés.


Hay preguntas en la filosofía que son persistentes: por ejemplo, la que ha sido transcrita de varias maneras por muchos filósofos de todas las edades (desde Platón a Michel Foucault, entre otros): "¿Con qué derecho decimos el Derecho? ".



Una respuesta intuitiva

La pregunta parece llamar una respuesta intuitiva: la Ley, es decir, Constitución de Estados, leyes, decretos, etc. existen para decir a los ciudadanos lo que legítimamente pueden hacer o no hacer. Todo este corpus va acompañado de un aparato legal, considerado independiente, autorizado a imponer sanciones. Y toda esta mecánica tiene la intención de proteger a los ciudadanos contra el daño que todos pueden causar a otros.  Hay que tener en cuenta que todo esto se aplica a la legislación nacional. En cuanto a las relaciones entre los Estados, en particular la legitimidad de las guerras y los medios utilizados para este fin, no se ha observado un avance ético significativo a lo largo de los siglos, a pesar de los diversos tratados de paz, la creación de la “Société de Nations”, luego la ONU.

Pero esta respuesta ( la Ley) plantea otras dos preguntas:
• ¿Por qué deberíamos proteger al hombre contra el hombre?
• ¿Por qué los hombres aceptan abdicar parte de su libre albedrío para someterse a las leyes?

Creo que el consenso que existe (en Occidente) sobre estos dos temas  es respaldado, de un punto de vista filosófico y no práctico, por dos mitos sobre los cuales volveremos.  Cuando hablo de mitos, no me refiero a una mitología. Utilizo esta palabra en el sentido de una explicación teórica, no basada históricamente.

El mito del estado de naturaleza

"El estado de naturaleza" es una situación hipotética muy antigua que habría precedido a la organización del mundo en estados políticamente organizados. Se opone al "estado civil" y al "estado de derecho". Este es un concepto relativamente moderno, ya que se desarrolló esencialmente a partir del siglo XVII (Hobbes, Locke, Rousseau, en particular).

En este estado de naturaleza, el hombre tenía necesidades estrictamente naturales: alimentarse, calentarse, protegerse de los depredadores, etc. Pero no estaba sujeto a más restricciones que los límites de sus propias habilidades (astucia, fuerza física, imaginación, etc.), Nada le está prohibido. Para lograr sus fines, puede usar todos los medios que están en su poder. Pero los tres pensadores que mencionamos anteriormente abordaron el estado de la naturaleza de una manera diferente:

• Para Hobbes, el hombre es "naturalmente" un lobo para el hombre y sus relaciones con sus compañeros constituyen un estado permanente de guerra. ¡No estaba muy lejos del conatus spinozista que justifica que los peces grandes se coman los pequeños!
• Locke tiene una visión menos optimista. El hombre no es "naturalmente" malo, pero, en el estado de naturaleza, es esencialmente la avaricia de poseer cada vez más (esencialmente en términos de territorio) lo que lo pervierte.
• Rousseau tiene una posición particular. Considera que, en el estado de naturaleza, el hombre se mueve por dos impulsos: por un lado, la necesidad de subsistir, que puede empujarlo a todos los excesos; pero también un sentimiento igualmente "natural" de compasión. Para Rousseau, el estado de naturaleza es una lucha entre estas dos pulsiones. La compasión no es un sentimiento moral (porque la moralidad de Rousseau se adquiere solo en la sociedad) sino una facultad que hace que todos se muestren reacios a ver sufrir a otros hombres. Por lo tanto, no es correcto decir (como leemos a veces) que Rousseau piensa que el hombre es naturalmente "bueno" porque "bueno" y "malo" son conceptos morales.

Si decimos que este estado de naturaleza es un mito, es porque es científicamente comprobado que el hombre estrictamente individual y aislado nunca ha existido, no existe y nunca existirá. Debemos admitir, con Aristóteles, que el hombre es un animal político, y que si hay algo "natural" en él (y que proviene esencialmente del lenguaje y de la autoconciencia), es la necesidad (¿y deseo?) de vivir juntos.

Los hallazgos paleontológicos y arqueológicos modernos han demostrado que los primeros hombres vivían en pequeños grupos, que eran capaces de cazar juntos (lo que presupone una organización). Estos datos fueron obviamente desconocidos en el siglo XVII, pero el sentido común permitió estar seguros de que el estado de la naturaleza era solo un mito. No hay ningún ejemplo en la naturaleza de funciones naturales que no se explotan. Como dijimos anteriormente, el lenguaje y la autoconciencia son elementos sociales. Que esta sociabilidad ha sido benévola u hostil (que puede ir tan lejos como el canibalismo) es otro problema que sin duda depende de la presión del medio ambiente (abundancia o falta de recursos).

Por lo tanto, creemos que ninguno de los filósofos que se adhieren al estado de naturaleza ha creído en su veracidad histórica.

En estas condiciones, ¿por qué usar este mito? Se debe a que es la "puerta de entrada" del estado civil, las sociedades organizadas y civilizadas, la irrupción de la ley en el patio de recreo de los hombres. De alguna manera se presenta un "lado oscuro" e inaceptable para apoyar la "servidumbre voluntaria" que constituyen las reglas de la vida social. Michel Foucault resume este punto de vista sucintamente en su libro "Vigilar y castigar":

" Para operar de acuerdo con la teoría pura de los derechos y las leyes, los juristas se ubicaron imaginativamente en el estado de naturaleza; para ver la función de las disciplinas perfectas, los gobernantes soñaban con el estado de peste”.

En este contexto el verbo "soñar" no significa "esperar" sino "construir un sueño, un mito". 

El contrato social

El mito de la fuerza de contrato social es notar que, además de períodos de crisis graves y sangrientas, la mayoría de las personas viven en estados con un arsenal jurídico legal. ¡Atención! No digo que estas personas viven en un "estado de derecho" que excluye la arbitrariedad y la persecución. Pero en general, incluso los peores regímenes totalitarios tienen una falsa justicia cuando no están en una guerra civil o internacional. Después de haber imaginado un estado de naturaleza, fue necesario explicar por qué ya no existe. De ahí la necesidad de otro mito, "el contrato social".

Las teorías del contrato implican que en un momento dado la gente cansada de la "ley de la jungla", o golpeada por un destello de razón, decide en común y por su propia voluntad de tener reglas que les permitan vivir en paz. Es la transición del ser humano individual al humano social y "civilizado". Hay varias versiones del contrato social. Nos contentaremos comentar sobre el que nos parece emblemático: la concepción de Rousseau.

." Esta transición del estado natural al estado civil produce en el hombre un cambio notable, sustituyéndolo en su conducta, justicia al instinto, y dando a sus acciones la moralidad que antes le faltaba. Es solo entonces que la voz del deber sucediendo al impulso físico y al derecho al apetito, el hombre, que hasta ese momento se había mirado solo a sí mismo, se ve obligado a actuar en consecuencia con otros principios, y consultar su razón antes de escuchar sus inclinaciones. Aunque en este estado se priva de varias ventajas que deriva de la naturaleza, recupera tanto de ellas, sus facultades son ejercidas y desarrolladas, sus ideas se extienden, sus sentimientos ennoblecidos, su alma. Todo se eleva de tal manera que si los abusos de esta nueva condición no la degradan a menudo por debajo de la que ha salido, debería bendecir continuamente el momento feliz que la arrancó para siempre, y que, d un animal estúpido y obstinado hizo un ser inteligente y un hombre” – (Contrato social o principios de derecho político; Primer Libro, Capítulo VIII5).

El contrato social de Rousseau es casi un milagro: el hombre descubre la moralidad, sustituye la justicia por el instinto, escucha "la voz del deber", deja de mirar solo a sí mismo, consulta su razón, etc. En el capítulo VI del "Contrat social" Rousseau es más preciso en cuanto a las causas de este trastorno. Supone que el hombre ha llegado, en el estado de naturaleza, a un punto que ya no le permite su supervivencia. Entonces habría producido una "primera convención", aceptada por unanimidad, permitiendo una nueva organización de hombres. Cabe señalar, además, que Rousseau sigue siendo reservado sobre las consecuencias de esta convención, ya que escribe "si los abusos de esta nueva condición no lo degradan a menudo por debajo de lo que le queda", reserva que anuncia la segunda parte del "Contrato social" en la que compara los diferentes regímenes.

El contrato social de Rousseau es obviamente un mito. Históricamente no tiene ninguna base. Filosóficamente, no se puede entender cómo las causas externas pueden sacar a la moralidad. Sería una cuestión de "cambiar al hombre", como han dicho los llamados regímenes comunistas. Sobre este punto, Rousseau se aparta irremediablemente de Kant, quien ha abogado lúcidamente por la estricta separación de la moral y la política.

¿Que derechos tiene el Derecho?

Nuestra visión personal, no mítica es (como ya dijimos) que el hombre siempre ha sido un animal político. En los primeros días de su historia evolucionó en pequeños grupos que luego fueron agregados en tribus más grandes. Desde el comienzo de su historia social (y creemos que el hombre no ha tenido otra historia que la social) ha habido reglas tácitas. Mucho más tarde apareció lo que llamamos Historia y de la cual solo conocemos la infancia. La creación de los estados "modernos" y la ley que ya existía en la antigua Grecia no es el resultado de una primera convención, sino de circunstancias muy diferentes: guerras, conquistas, sumisión voluntaria, etc. La organización gradual de estos estados legalmente regulados, lejos de ser un camino sembrado de rosas, fue una pesadilla plagada de masacres, injusticias y egoísmo.


Y sabemos que hoy está lejos de terminar.

mardi 4 septembre 2018

QUELQUES CONSEILS POUR ADMIER LE CIEL À L’ŒIL NU


Auteur de l'article : Patrick Olivero

En hiver le ciel nocturne est magnifique. Pour l’admirer il faut évidemment que le ciel soit dégagé  et que l’on soit dans un lieu éloigné des lumières artificielles. Cet article donne quelques indications qui peuvent être utiles à un observateur débutant, dérouté par la complexité apparente du spectacle. Tout ce qui suit ne concerne que l’observation à l’œil nu (ce que chacun peut voir sans usage de jumelles ou télescopes) dans l’hémisphère nord (l’Europe par exemple).




jeudi 30 août 2018

LOS RELOJES DE SOL


Disculpe, no escribo bien su idioma.

En muchas iglesias, edificios públicos o privados, hay relojes de sol, generalmente simples, es decir, compuestos por un vástago llamado "gnomo", y un círculo que indica la sucesión de horas. Estos relojes de sol a menudo están decorados artísticamente y incluyen una cita latina que recuerda la fugacidad del tiempo.




El problema que estamos tratando en este artículo es la correspondencia entre la indicación de tiempo dada por el reloj de sol, y el tiempo oficial en un lugar especifico.

Primero recordemos algunas características de los relojes de sol.

  • Un reloj de sol se puede construir en una pared que tenga cualquier orientación, e incluso en superficies curvas. Pero en una pared que no está orientada hacia el sur (en el hemisferio norte), se da una indicación de tiempo solo durante un cierto período del día. El resto del tiempo, el reloj no está iluminado por el sol y no puede dar ninguna indicación.
  • Los gnomos a menudo se orientan en un ángulo dependiendo de la latitud del lugar. Esto no es obligatorio: permite que la sombra del gnomo recorra el círculo del reloj, para leer directamente la hora correspondiente. Si este no es el caso, es la dirección de la sombra del gnomo, extrapolada al círculo de la hora, que indica la hora.
  • Un reloj de sol indica el tiempo solar "verdadero", es decir aquel para el cual el sol está exactamente al sur al mediodía.


La diferencia entre el tiempo indicado por un reloj de sol y la hora del reloj requiere tres correcciones:


  • La primera es fácil de hacer: es la introducción en la mayoría de los países de la hora de verano o invierno. Por lo tanto, es suficiente sumar o restar el número de horas correspondientes a la hora y la legislación del país.
  • La segunda es la corrección de longitud. Cada país está vinculado a un huso horario. En principio, el tiempo legal (tiempo de observación) es el verdadero tiempo solar de un meridiano que permite minimizar las diferencias en el tiempo solar real en todas las partes del territorio nacional. Pero hay muchas excepciones de todo tipo. Francia metropolitana, por ejemplo, tiene una ubicación geográfica muy parcial en la zona que establece su tiempo legal. Se adjunta a un eje de Europa Central, siguiendo una decisión de la ocupación alemana en 1940, una disposición que se mantuvo después del final de la guerra. Solo el noreste de Francia tiene una hora cercana a la hora solar verdadera. El caso de la España peninsular también es excepcional. En 1942, el general Franco decidió hacer coincidir la hora española con la hora francesa. Como resultado, ningún punto en el territorio español coincide con el verdadero tiempo solar. Parte del territorio (en Galicia) está incluso dos horas atrás del tiempo solar. Como en Francia, el tiempo oficial es más o menos el de Berlín. ¿Por qué el General Franco tomó esta decisión? Creo que las razones son prácticas porque habría sido perjudicial, por razones económicas y otras, tener un tiempo legal diferente con un vecino tan cercano e importante como Francia. Para un reloj de sol, una corrección es por lo tanto necesaria: transformar la diferencia de longitud en una diferencia de tiempo. Esto significa que un reloj de sol nunca debe (a menos que sea una excepción) indicar 12 horas al sur del cuadrante.

  • La tercera corrección es astronómica. En la mayoría de los relojes de sol, se supone que el sol recorre su camino aparente en un círculo. Es por esta razón que las indicaciones de tiempo se distribuyen uniformemente a lo largo del círculo de tiempo. Pero esto no es exactamente así, especialmente (pero no solo) porque la tierra no describe un círculo sino una elipse y su velocidad relativa al sol no es constante. Por lo tanto, es necesario hacer una tercera corrección llamada corrección de la "ecuación del tiempo". Esta corrección puede ser más o menos un cuarto de hora como máximo.
Ecuacion del tiempo



Como resultado, si la construcción de un simple reloj de sol es fácil, su coincidencia con el tiempo del reloj lo es mucho menos y la mayoría de los relojes de sol que encontramos son más objetos decorativos que instrumentos de medida del tiempo.

mardi 28 août 2018

GENERALIDADES SOBRE LA LOGICA DIFUSA

Soy francés. No hablo bien su idioma.

La lógica difusa es un método de razonamiento que hace posible tratar problemas cuya declaración no es completamente explícita.
Por ejemplo: si considero el conjunto T de los habitantes de la Tierra que tienen una estatura de 1m75 o más de 1m75, la definición es inequívoca. Por cada persona en la tierra  puedo decir con seguridad si pertenece o no a T. Pero, si defino otro conjunto S como el conjunto de personas altas, el concepto de "alto" es borroso. Puedo decir con certeza que una persona de 2 m pertenece a S; también puedo decir con certeza que una persona de 1m50 no pertenece a S. ¿Pero cómo calificar a un hombre de 1m75 ?
Otro ejemplo: No me equivocaré si digo:

que entre 0 ° y 15 ° el agua está frío,
que entre 60 ° y 100 ° el agua está caliente.

Pero, ¿cómo calificar un agua a 30 ° o 40 °?



yontroducción

Este artículo utiliza principalmente tres fuentes, que señalaré: fuentes 1, 2 y 3 cuando tendré que citarlas:

• Fuente 1: "Fuzzy logic", Bernadette Bouchon-Meunier, PUF, 2007.
• Fuente 2: "Elementos de la lógica difusa", Louis Gascôgne, Hermes, 1997.
• Fuente 3: "La lógica difusa -Ejercicios corregida y aplicaciones de ejemplo," Bernadette Bouchon-Meunier, Lawrence Foulloy Mohammed Ramdani, ed. Cépaduès, 1998, Toulouse.

El principio general de la lógica difusa es cuantificar las zonas intermedias de proximidad borrosas con zonas de certeza zona ZC (los términos "zona de confianza" y "zona intermedia" no son parte del vocabulario utilizado en los libros, pero me parece más explícito en una introducción y rápidamente presentaré el vocabulario habitual a continuación). El elemento principal en un problema de lógica difusa es una función de membresía, que caracteriza la proximidad de un cierto estado a los ZC. Es esta función que caracteriza el conjunto difuso A del que hablamos. En otras palabras cualquier punto del plano cuyas coordenadas se definen por esta función, señalan que m (x), pertenece al conjunto difuso A. La función m (x) es siempre entre 0 y 1. Es igual a 0 o 1 cuando el valor x corresponde a un ZC. Puede tomar cualquier otro valor entre 0 y 1 en las zonas intermedias.

¡Se necesita un ejemplo!

Estamos interesados ​​en agua templada.
Supongo que entre 25 ° y 30 ° un agua ciertamente puede llamarse "templada". Que debajo de 15 ° no es caliento, pero indudablemente frío y que por encima de 50 ° no es cálido pero inconfundiblemente caliente.
En este ejemplo, tengo tres zonas ZC:

entre 0 ° y 15 ° el agua está fría,
entre 25 ° y 30 ° el agua está tibia,
entre 50 ° y 100 ° el agua está caliente.

Y tengo dos zonas intermedias para las que no sé cómo calificar el agua:

entre 15 ° y 25 °
entre 30 ° y 50 °.

La gráfica de la función m (t), siendo t la temperatura Celsius, se puede representar de la siguiente manera:



Figura 1

En este gráfico, se asumió que las transiciones eran lineales, lo que explica por qué están representadas por segmentos de línea.
La función m (t) se define así como sigue:

t <15 °: m (t) = 0
15 ° <t <25 °: m (t) = 0.1 * t -1.5
25) <t <30 °: m (t) = 1
30 ° <t <50 °: m (t) = -0.05 * t + 2.5
t> 50 °: m (t) = 0
La elección que hice de las tres zonas ZC es una elección personal.

En el siguiente ejemplo, no sería razonable adoptar una transición lineal:

Me interesa la proposición "ser un adolescente" y solo tengo una zona ZC: "una persona cuya edad es entre 15 y 18 años es ciertamente un adolescente". En este ejemplo, las transiciones entre la edad 0 (el bebé que acaba de nacer) y la edad de un centenario no pueden ser lineales. Sería ridículo pensar que un hombre de 50 años podría tener un adolescente con una proximidad no despreciable. Por ejemplo, adoptaré las siguientes transiciones:


Figura 2

definiciones

Llamamos núcleo a las áreas donde m (x) = 1 (esto es lo que llamé anteriormente ZC para m (x) = 1).
Llamamos áreas de soporte donde 0 <m (x) <1 (esto es lo que llamé arriba "zona de transición").
La altura se llama el límite superior de m (x). Desarrollo este aspecto a continuación.
Tenga cuidado de que la altura no pertenezca necesariamente al núcleo porque puede ser un límite. Este es el caso en el siguiente ejemplo: estudio el conjunto A definido como "todo lo grande". Las palabras "cosas" y "grandes" no están del todo claras. Por lo tanto no podemos decir con certeza que algo es grande, ya que corresponde, por ejemplo, una molécula grande es un infinitamente pequeño al mundo e incluso el universo podría ser algo "pequeño" s' Hay, como algunos cosmólogos piensan, diferentes universos. Soy francés. No hablo bien su idioma.

La lógica difusa es un método de razonamiento que hace posible tratar problemas cuya declaración no es completamente explícita.
Por ejemplo: si considero el conjunto T de los habitantes de la Tierra que tienen una estatura de 1m75 o más de 1m75, la definición es inequívoca. Por cada persona en la tierra puedo decir con seguridad si pertenece o no a T. Por contra, si defino otro conjunto S como el conjunto de personas altas, el concepto de "alto" es borrosa. Puedo decir con certeza que una persona de 2 m pertenece a S; también puedo decir con certeza que una persona de 1m60 no pertenece a S. ¿Pero cómo calificar a un hombre de 1m75 ?

Otro ejemplo: puedo decir con agua que hace frío o calor. No me equivocaré si digo:

que entre 0 ° y 15 ° el agua está fría,
que entre 60 ° y 100 ° el agua está caliente.

Pero, ¿cómo calificar un agua a 30 ° o 40 °?

Fuente de ilustración

Introducción

Este artículo utiliza principalmente tres fuentes, que señalaré: fuentes 1, 2 y 3 cuando tendré que citarlas:

• Fuente 1: "Fuzzy logic", Bernadette Bouchon-Meunier, PUF, 2007.
• Fuente 2: "Elementos de la lógica difusa", Louis Gascôgne, Hermes, 1997.
• Fuente 3: "La lógica difusa -Ejercicios corregida y aplicaciones de ejemplo," Bernadette Bouchon-Meunier, Lawrence Foulloy Mohammed Ramdani, ed. Cépaduès, 1998, Toulouse.

El principio general de la lógica difusa es cuantificar las zonas intermedias de proximidad borrosas con zonas de certeza zona ZC (los términos "zona de confianza" y "zona intermedia" no son parte del vocabulario utilizado en los libros, pero me parece más explícito en una introducción y rápidamente presentaré el vocabulario habitual a continuación). El elemento principal en un problema de lógica difusa es una función de membresía, que caracteriza la proximidad de un cierto estado a los ZC. Es esta función que caracteriza el conjunto difuso A del que hablamos. En otras palabras cualquier punto del plano cuyas coordenadas se definen por esta función, señalan que m (x), pertenece al conjunto difuso A. La función m (x) es siempre limitada entre 0 y 1. Es igual a 0 o 1 cuando el valor x corresponde a un ZC. Puede tomar cualquier otro valor entre 0 y 1 en las zonas intermedias.

¡Necesitamos un ejemplo!

Supongo que entre 25 ° y 30 ° un agua ciertamente puede llamarse "templado". Que debajo de 15 ° no es caliento, pero indudablemente frío y que por encima de 50° es inconfundiblemente caliente.
En este ejemplo, tengo tres zonas ZC:

entre 0 ° y 15 ° el agua está fría,
entre 25 ° y 30 ° el agua está templada,
entre 50 ° y 100 ° el agua está caliente.

Y tengo dos zonas intermedias para las que no sé cómo calificar el agua:

entre 15 ° y 25 °
entre 30 ° y 50 °.

La gráfica de la función m (t), siendo t la temperatura Celsius, se puede representar de la siguiente manera:


Figura 1

En este gráfico, se asumió que las transiciones eran lineales, lo que explica por qué están representadas por segmentos de línea.
La función m (t) se define así como sigue:

t <15 °: m (t) = 0
15 ° <t <25 °: m (t) = 0.1 * t -1.5
25) <t <30 °: m (t) = 1
30 ° <t <50 °: m (t) = -0.05 * t + 2.5
t> 50 °: m (t) = 0
La elección que hice de las tres zonas ZC es una elección personal.

En el siguiente ejemplo, no sería razonable adoptar una transición lineal:

Me interesa la proposición "ser un adolescente" y solo tengo una zona ZC: "una persona cuya edad es entre 15 y 18 años es ciertamente un adolescente". En este ejemplo, las transiciones entre la edad 0 (el bebé que acaba de nacer) y la edad de un centenario no pueden ser lineales. Sería ridículo pensar que un hombre de 50 años podría tener con un adolescente una proximidad no despreciable. Por ejemplo, adoptaré las siguientes transiciones:


Figura 2

definiciones

Llamamos núcleo a las áreas donde m (x) = 1 (esto es lo que llamé anteriormente ZC para m (x) = 1).
Llamamos áreas de soporte donde 0 <m (x) <1 (esto es lo que llamé arriba "zona de transición").
La altura se llama el límite superior de m (x). Desarrollo este aspecto a continuación.
Tenga cuidado de que la altura no pertenezca necesariamente al núcleo porque puede ser un límite. Este es el caso en el siguiente ejemplo: estudio el conjunto A definido como "todo lo grande". Las palabras "cosas" y "grandes" no están del todo claras. Por lo tanto no podemos decir con certeza que algo es grande, ya que corresponde, por ejemplo, una molécula grande es un infinitamente pequeño al mundo e incluso el universo podría ser algo "pequeño". Hay, como algunos cosmólogos piensan, diferentes universos. Para tener cierta certeza, sería Para estar seguro, la palabra "cosa" debería estar mejor definida. Sin embargo, la afirmación no es absurda porque podemos hablar muy bien de todas las cosas, como el conjunto de cuerpos no vivos o partículas que existen en el universo. Como resultado, el núcleo de A es un conjunto vacío y su soporte tiende a 1 sin alcanzarlo. El gráfico m (x) puede ser, por ejemplo, el siguiente:

fig.3 (Figura 1.4, Fuente 2, página 14)

• Se dice que un conjunto difuso se normaliza si su núcleo no es el conjunto vacío. En otras palabras, un conjunto difuso estandarizado tiene una función m (x) para la cual m toma, al menos una vez, el valor 1.
• Llamamos « complemento » de un conjunto difuso de función m (x) el conjunto difuso cuya función de membresía es 1-m (x). Es de alguna manera la negación de m (x). En el siguiente gráfico he dibujado en azul el gráfico m (x) de un conjunto difuso y en rojo el gráfico de su conjunto complementario:

fig.4

Hay algo bastante notable en esta figura es que los dos gráficos tienen dos puntos de intersección M y N. En términos filosóficos, podemos decir que estos dos puntos tienen la misma proximidad a ser y no ser.

Unión de dos conjuntos difusos: recordemos primero que en la teoría de conjuntos clásicos, la unión de dos conjuntos A y B es el conjunto formado por elementos que pertenecen a A o B (y posiblemente a ambos). Por ejemplo: la unión de plantas y animales es el conjunto de los seres vivos. En lógica difusa, hay varias maneras de definir la unión, pero la más común es la siguiente: "la unión de dos conjuntos difusos cuyas funciones características son m(x) y n(x) es el conjunto difuso de funciones u (x)tal que, para todo x, u (x) = max (m (x), n (x)) A continuación, he dibujado en azul una función m (x) representativa de un conjunto difuso A, en verde n (x) para un conjunto difuso B y en rojo la unión de los dos conjuntos A y B:


fig.5. Unión de dos conjuntos difusos

Intersección de dos conjuntos difusos: de una manera análoga, la intersección de dos conjuntos borrosos A y B es un conjunto cuyos elementos pertenecen a A y B. La intersección de dos conjuntos difusos cuyas características son funciones m ( x) yn (x) es el conjunto difuso de la función u (x) tal que, para todo x, u (x) = min (m (x), n (x)).

jeudi 23 août 2018

SOBRE UNA ENTREVISTA DE JAIME MAYOR OREJA - LAS VALORES CRISTIANAS

Articulo escrito por Patrick Olivero.
Soy francés. Hablo y escribo mal su idioma.

He leído, hoy, una entrevista de Jaime Mayor Oreja, exministro del Interior de España durante la administración de José María Aznar, dado al periódico electrónico Semana.
El titulo del articula es  « El nuevo orden mundial se basa en la destrucción de los valores cristianos ». Esta entrevista la podéis leer aquí :

https://www.semana.com/mundo/articulo/jaime-mayor-oreja-el-nuevo-orden-mundial-se-basa-en-la-destruccion-de-los-valores-cristianos/562036


Puedo compartir algunas de las ideas y opiniones de Jaime Mayor, pero no todas. Comparto la idea que las raíces de las civilizaciones occidentales son cristianas, por lo menos en nuestra era, porque también hubo raíces griegas y romanas y muchas otras influencias paganitas ; y algunos quedan presentes en ritos públicos católicos, como la veneración de estatuas de Santos que pueden asimilarse al episodio del becerro de oro. Pero eso fue de otra época y no importa. Las pilares de nuestras civilizaciones, hoy en día, son cristianos (incluso en Rusia y otros países que no son europeos).
También soy de acuerdo con lo que dice el Señor Jaime de la política de los radicales musulmanes. Pero pienso que ellos no podrán ni vencer, ni convencer.

No podrán vencer porque la única arma de guerra que tienen son las atentados. En Europa hacen una guerra con países potentes. En España, por ejemplo, sabemos que los militares de la Guardia Civil son muy bien preparados, que tienen herramientas modernas y que, ahora, saben lo que pueden hacer y cuales son las limites. No hablo de la Policía Nacional porque no la  conozco bien. Y por la Policía Local me parece que todo depende de del sentido de las valores del alcalde. ¡Vale, eso es otro tema de que no quiero hablar mas porque no soy español!

Los radicales no podrán convencer, porque no se puede convencer a nadie con barbaridades. En todos países existen "líneas rojas". Hay hombres (y mujeres) que no tienen otro sentido de la vida que el apetito de sus deseos. Pero en la mayoría de los asuntos no cruzan la línea roja (salvo si pertenecen a una mafia). También existen otros y tengo la certitud (puede ser con credulidad) que estos formen la mayoría de la gente. No son generalmente personas potentes. Son gente humildes, creyentes de verdad
Aquí me viene el recuerdo de una repuesta que ha dicho Camus a un grupo de radicales en Estocolmo (cito de memoria) : “me habláis de su Justicia. Pero si mi madre esta en un autobús y que su Justicia es de poner una bomba en este autobús, prefiero mi madre a su Justicia”.
Eso es el sentimiento común et por eso los radicales no pueden convencer. 
Y recuerdo también una frase que he leído hace poco, pero he perdido la referencia “ Se puede morir por ideas, pero no matar por ellas”.

Hay otra frase de Jaime Mayor Oreja con la cual estoy de acuerdo:” Hay una ecuación que se debe trazar: a más valores, menos yihadismo; y a menos valores, menos cohesión y menos principios, pues habrá más yihadismo “. Me parece claramente verdadero. ¿Pero que valores tenemos ahora? 

El tema mayor de Jaime Mayor Oreja, es lo del aborto. No quiero entrar aquí en los problemas científicos : ¿es o no es un feto un ser humano? No tengo conocimiento suficiente. Pero es claro, por los cristianos, los judíos y los musulmanes, que la procreación es  un don de Dios, porque ha dicho en la Génesis : “En cuanto a vosotros, sed fecundos y multiplicaos; poblad en abundancia la tierra y multiplicaos en ella”. Digo por los musulmanes también, porque supongo que mucha gente no saben que los musulmanes  consideran el Antiguo Testimonio como un texto sagrado.

Eso es palabra de Dios. Pero jamás ha dicho que el respeto de la vida sea una “línea roja” que no debemos cruzar. Segun la Biblia, cuando Dios ha producido el Diluvio, ha salvado solo a siete seres humanos ; la conquista del País de Canaán es una historia de batallas, de conquistas sangrantes. Todos sabemos que uno de los comandados que ha dado Dios a Moshe es “No mataras” ; pero sabemos también que es una ley que podemos llamar “una ley civil”, es decir una ley dado a un pueblo que no tenia, después años de esclavitud, ninguna reglas. Los diez mandamientos (y eso ya lo ha dicho Spinoza) son la base de un Derecho interno al pueblo hebraico (aunque la mayoría de ellos pueden  aplicarse a todos pueblos). 

¿Si un niño  pone en peligro la vida de su madre cuando va a nacer, que hay que hacer?
¿Si un niño es el  fruto de una violación y que su madre lo odio, que hacer?
¿Si un niño en el vientre de  su madre tiene una enfermedad grave que no sabemos curar, y si sabemos que por esta razón va a tener una vida vegetativa o en el coma, que hacer?

Entonces, pienso que la posición de Jaime Mayor Oreja es demasiado radical. El aborto no deber ser un modo de contracepción, pero debemos tomar en cuenta casos especiales. Y por eso no pienso, como el lo dice, que el aborto  “significa la destrucción del derecho a la vida”. Significa la salvación de vidas humanas en algunos casos, o impide una vida que solo tiene el nombre de vida, sin el contenido de este concepto. Una nota : ¿debemos también prohibir la contracepción? De hecho es también una falta contra la voluntad de Dios que ha dado  a los seres humanos lo necesario para procrear, pero con métodos artificiales lo impedimos. ¿Eso también participa a la destrucción de las valores cristianas? No se cual la posición de Jaime Mayor Oreja sobre eso. 

Ahora hay que hablar de la eutanasia. De lo que leído (puedo equivocarme) no he encontrado en la Biblia nada sobre eso. Entonces, ¿como podemos decir que la eutanasia es una falta de valores cristianos? Suponemos un hombre que esta al punto de fallecer, sin ninguna esperanza de curación. No puede levantarse de su cama. Respira y come con tubos. Cada día este hombre puede ver sus familiares y amigos sufriendo para el. Puede adoptar dos posiciones :

  • Una es pensar con egoísmo : pase lo que pase quiero vivir lo mas posible.
  • La otra es : la vida ya se acaba. No quiero ver la dolor de los que me quieren. ¿A que sirven algunos días o semanas mas? 
  • Dejo el lector reflexionar, frente a esta alternativa, donde están las valores cristianas.


Pero hay, por fin, saber que son estas valores cristiana ¿Son valores o tradiciones? Lo que no ha enseñado Cristo, lo mas importante es que debemos amar los otros

¿Que nos dice Jaime Mayor Oreja? : “El cristianismo no es solo una religión, que también lo es; es fundamentalmente una civilización, y nuestra civilización y sociedad se han asentado en raíces cristianas, en valores cristianos, como la dignidad de la persona, la defensa de la familia, del matrimonio, el valor de la austeridad, del sacrificio y de la generosidad.”

 ¿Qué pasa ahora y que ha pasado durante siglos?

• ¿Dignidad de la persona, con tantos regimenes tiránicos?
• ¿ Defensa de la familia, con una minoridad de familias ricas y una mayoría en la miseria?
• ¿ Defensa del matrimonio con el desarrollo de la industria del sexo?
• ¿Valor de la austeridad? ¿Que significa eso? Tenemos necesidades de supervivir en un mundo que no solo permite la conservación del cuerpo, sino también de la inteligencia y  de la conciencia. ¿Es eso compatible con la austeridad?
•¿Sacrificio? Los que se sacrifican para ideas hoy son Santos y a veces le consideramos como locos.
•¿Generosidad? Simpatía de vez en cuando, pero ¿donde encontramos la generosidad del “bueno Samaritano?

Hemos perdido la batalla contra el capitalismo (sé que esta palabra no le gusta a muchos porque parece demasiado marxista, si queréis puedo decir “nuevo liberalismo” o “sociedad del mercado”). El problema es que este tipo de organización de las sociedades actuales, son a las raíces de los problemas. Estas mafias venden armas a la terroristas ; organizan la inmigración, venden seres humanos; organizan la prostitucion y la venta de drogas ; tienen amigos y ayudas en muchos sectores de la Administración, y lo tienen porque le dan dinero y poder que son las dos cosas que tienen importancia para los hombres corruptos, para los mismos que cada domingo van a la Iglesia y reciben el cuerpo y la sangre de Cristo.

Entiendo bien que Jaime Mayor Oreja sabe que no vivimos en un mundo de ángeles. Entiendo que lucha para un horizonte que es muy lejos y que espera. Pero pienso que se equivoca cuando todo lo malo lo ve en la influencia de los radicales que no son una causa sino una consecuencia extrema, horrible y que hay que combatir.

mardi 21 août 2018

NOTE DE LECTURE N° 40 : RABOLIOT de Maurice Genevoix

"Raboliot" est sans doute le roman le plus connu de Maurice Genevoix. Bien qu'il ait reçu le prix Goncourt en 1925, il recevra un accueil réservé du public et sa notoriété ne s'affirmera que lors de sa publication dans le "Livre de poche". A cette occasion Maurice Genevoix a d'ailleurs effectué de nombreux remaniements. Sans doute le roman a-t-il pâti de sa réputation initiale de "roman régionaliste". Nous reviendrons sur ce point.
Notre édition de référence est l'édition Grasset de 1980.


Revenons sur la notion de "roman régionaliste", qui semble revenir à la mode puisque plusieurs éditeurs importants lui consacrent désormais une collection. Mais cette évolution est récente. Ce que l'on a reproché à ce type d'oeuvre c'est que, par définition, il est centré sur une région précise, sur une psychologie et parfois un langage particulier des personnages, sur des paysages typés etc. En d'autres termes il s'agirait plus (en forçant le trait !) d'un "guide de voyage" que d'une oeuvre qui prétend à une certaine universalité.

"Raboliot" ne correspond nullement à cette description sommaire. Il en possède certes certaines caractéristiques : l'action se passe en Sologne et elle est centrée sur l'activité qui est au centre de l'économie de cette région : la chasse (et jadis le braconnage qui était sévèrement réprimé mais pratiqué par tous). Les dialogues sont écrits en patois et fourmillent de mots rares. Mais le roman est d'une grande profondeur psychologique et d'une grande beauté qui va bien au-delà de la peinture des moeurs locales.

Cette profondeur résulte essentiellement de la psychologie très particulière du protagoniste principal Raboliot et de son lien étroit avec la nature. Dire que cette psychologie est "particulière" ne signifie pas qu'elle est rare et unique. Elle signifie qu'elles hors des normes "usuelles" (et en particulier de celles de tous las autres personnages du livre). Raboliot est un homme fier, qui ne veut rien céder de ce qu'il estime légitime, qui se fie plus à sa capacité d'agir qu'à sa réflexion, qui aime par dessus tout sa femme et ses trois enfants et qui a une capacité extraordinaire à interpréter les signes de la nature et leurs changements. "Interpréter" ne signifie pas savoir en tirer des conséquences pratiques, mais savoir en jouir d'une manière quasiment physique.

Il y a dans ce roman deux protagonistes essentiels : les paysages, que Maurice Genevoix décrit avec un immense talent, et le braconnage sous ses multiples formes, souvent cruelles, mais tellement intégré à la vie locale qu'on en arrive parfois à oublier qu'il consiste à tuer le plus rapidement possible, avec un maximum de "rendement" des êtres sensibles.

L'histoire elle-même est un engrenage et débute par un banal fait divers. Accusé (à juste titre) de braconnage Raboliot refuse de payer l'amende correspondante. De fil en aiguille, les poursuites se multiplient et Raboliot est passible d'une peine de prison qu'il arrive à esquiver grâce à de multiples artifices, mais qui attise la haine  d'un gendarme qui ne vit plus que que dans l'espoir de l'arrêter. Trahi et contraint de fuir à la suite d'un épisode sanglant, Raboliot vit dans les bois et sa psychologie bascule. Lui qui avait toujours eu confiance dans son instinct de survie ne sait plus que faire. Le dénouement sera tragique et nous ne le dévoilerons pas ici.

Un grand roman, pétri d'humanité, de détresse, de tendresse et d'une grande beauté littéraire.


jeudi 16 août 2018

EL PROBLEMA DEL MISISIPI

Imaginen un barco impulsado por ruedas de paletas, como existió hace un siglo o dos. Supongamos que este barco navega en un río en dirección norte-sur, de forma continua (sin detenerse o retroceder). Sin embargo, siempre hay partes del barco que se mueven en la dirección opuesta (sur a norte). ¿Qué parte o partes del barco es?




mardi 14 août 2018

DEUX MYTHES QUI SOUTIENNENT LES LOIS

Il y a en philosophie des questions qui sont rémanentes : par exemple celle qui a été transcrite de diverses manières par beaucoup de philosophes de toutes les époques (de Platon à Michel Foucault entre autres) : « De quel droit dit-on le Droit ? ».



Une réponse intuitive

La question semble appeler une réponse intuitive : le Droit, c’est-à-dire la Constitution des États, les lois, décrets, etc. existent pour indiquer aux citoyens ce qu’ils peuvent légitimement faire ou ne pas faire. Tout ce corpus s’accompagne d’un appareil juridique, réputé indépendant, habilité à infliger des peines. Et toute cette mécanique a pour but de protéger les citoyens contre les dommages que chacun peut causer à l’autre. Notons que tout cela s’applique au droit national. Pour ce qui est des relations entre les États, en plus particulièrement de la légitimité des guerres et des moyens utilisés à cette fin, aucune avancée éthique significative n’a été observée au fil des siècles malgré les divers traité de paix, la création de la Société des Nations, puis de l’ONU.

Mais cette réponse suscite elle-même deux autres questions : 

• Pourquoi doit-on protéger l’homme contre l’homme ?
• Pourquoi les hommes acceptent-ils d’abdiquer une partie de leur libre arbitre pour se soumettre aux lois ?

Nous pensons que le consensus qui existe (en Occident) sur ces deux questions (d’une part qu’il faut protéger l’homme contre l’homme, d’autre part qu’il faut se soumettre aux lois)  est soutenu, d’un point de vue philosophique et non pratique, par deux mythes sur lesquels nous reviendrons. Mais auparavant, revenons sur ce qui est dit plus haut « d’un point de vue philosophique et non pratique ». Cette précision vise à lever toute équivoque sur un possible nihilisme de ce texte. Nous estimons que les lois sont nécessaires, que l’appareil juridique est un fondement de la démocratie et que la démocratie, malgré toutes ses déviances et ses périls, est le meilleur système qu’a trouvé l’homme pour vivre le plus harmonieusement possible avec ses semblables et avec ceux qui gouvernent. Il ne s’agit donc pas d’une question « pratique », car mettre en évidence les mythes ne signifie nullement trouver un moyen pour abolir les lois. Il s’agit d’une question philosophique car les philosophes ont toujours cherché « le pourquoi du pourquoi ». 
Lorsque je parle de mythes, je ne fais pas référence à une mythologie. J’emploie ce mot dans le sens d’une explication théorique, non historiquement fondée.

Le mythe de l’état de nature

« L’état de nature » est une situation hypothétique très ancienne, qui aurait précédé l’organisation du monde en états politiquement organisés. Il s’oppose à « l’état civil » et à « l’état de droit ». Il s’agit d’un concept relativement moderne, puisqu’il a été essentiellement développé à partir du XVIIème siècle (Hobbes, Locke, Rousseau, en particulier).
Dans cet état de nature, l’homme avait des besoins strictement naturels : se nourrir, se chauffer, se protéger des prédateurs, etc. Mais n’étant soumis à aucune contrainte autre que les limites de ses propres capacités (ruse, force physique, imagination, etc.) rien ne lui est interdit. Pour arriver à ses fins il peut user de tous les moyens qui sont en sa possession.

Gravure de Dürer

Mais les trois penseurs que nous avons cités plus haut ont abordé l’état de nature de manière différente :

• Pour Hobbes, l’homme est « naturellement » un loup pour l’homme et se relations avec ses semblables constituent un état de guerre permanent. On n’est pas très loin du conatus spinoziste qui justifie que les gros poissons mangent les petits !
• Locke a une vision moins pessimiste. L’homme n’est pas « naturellement » mauvais mais, dans l’état de nature, c’est essentiellement l’avidité de posséder toujours plus (essentiellement en termes de territoire) qui le pervertit.
• Rousseau a une position particulière. Il estime que, dans l’état de nature, l’homme est mû par deux pulsions : d’une part le besoin de subsister, qui peut le pousser à tous les excès ; mais aussi un sentiment tout aussi « naturel » de pitié. Pour Rousseau, l’état de nature est une lutte entre ces deux pulsions. La pitié n’est pas un sentiment moral (car pour Rousseau la morale ne s’acquiert qu’en société) mais une faculté qui fait que chacun répugne à voir un autre homme souffrir. Il n’est donc pas exact de dire (comme on le lit parfois) que Rousseau pense que l’homme est naturellement « bon » car le « bon » et le « mauvais » sont des concepts moraux.

Si nous disons que cet état de nature est un mythe c’est qu’il est scientifiquement prouvé que l’homme strictement individuel et isolé n’a jamais existé, n’existe pas et n’existera jamais. On doit admettre, avec Aristote, que l’homme est un animal politique, et que s’il y a quelque chose de « naturel » chez lui (et qui lui vient essentiellement du langage et de la conscience de soi) c’est le besoin (et le désir ?) de vivre avec certains de ces semblables. Les trouvailles paléontologiques et archéologiques modernes ont montré que les premiers hommes vivaient en petits groupes, qu’ils étaient capables de « grandes chasses » (ce qui suppose une organisation), etc. Ces données étaient évidemment inconnues au XVIIème siècle mais le simple bon sens devait permettre d’être certain que l’état de nature n’était qu’un mythe. Il n’y a pas d’exemple dans la nature de fonctions naturelles qui ne soient pas exploitées. Or, nous l’avons dit plus haut, le langage et la conscience de soi sont des éléments sociaux. Que cette sociabilité ait été bienveillante ou hostile (pouvant aller jusqu’au cannibalisme) est un autre problème qui dépend certainement de la pression de l’environnement (abondance ou pénurie de ressources). Nous pensons donc que aucun des philosophes adeptes de l’état de nature n’a cru à sa véracité historique. Dans ces conditions, pourquoi utiliser ce mythe ? Parce qu’il est « la porte d’entrée » de l’état civil, des sociétés organisées et policées, de l’irruption du Droit sur le terrain de jeu des hommes. Il fallait en quelque sorte présenter une « face sombre » et inacceptable pour soutenir la « servitude volontaire » que constituent les règles de la vie sociale.
Michel Foucault a résumé ce point de vue de manière lapidaire dans son ouvrage « Surveiller et punir » : « Pour faire fonctionner selon la pure théorie les droits et les lois, les juristes se mettaient imaginairement dans l’état de nature ; pour voir fonctionner les disciplines parfaites, les gouvernants rêvaient de l’état de peste ». Notons que dans ce contexte le verbe « rêver » ne signifie pas « espérer » mais « construire un songe, un mythe ».

Le mythe du contrat social

Force est de constater que, hormis des périodes de crises graves et sanglantes, la plupart des peuples vivent dans des États qui disposent d’un arsenal juridique.  Attention ! Nous ne disons pas que ces peuples vivent dans un « état de droit » qui exclut l’arbitraire et les persécutions. Mais en général, même les pires régimes totalitaires se dotent d’un simulacre de justice lorsqu’ils ne sont pas dans un état de guerre civile ou internationale. Après avoir imaginé un état de nature, il a bien fallu expliquer pourquoi il n’existe plus. D’où la nécessité d’un autre mythe, « le contrat social ».
Les théories du contrat supposent qu’à un moment donné les peuples lassés de la « loi de la jungle », ou frappés d’un éclair de raison, décident en commun et de leur plein gré de se doter de règles leur permettant de vivre pacifiquement. C’est le passage de l’humain individuel à l’humain social et « civilisé ».
Comme pour l’état de nature, il existe plusieurs versions du contrat social. Nous nous contenterons de commenter celle qui nous semble emblématique : la conception qu’en a eu Rousseau.



« « Ce passage de l'état de nature à l'état civil produit dans l'homme un changement très remarquable, en substituant dans sa conduite la justice à l'instinct, et donnant à ses actions la moralité qui leur manquait auparavant. C'est alors seulement que la voix du devoir succédant à l'impulsion physique et le droit à l'appétit, l'homme, qui jusque-là n'avait regardé que lui-même, se voit forcé d'agir sur d'autres principes, et de consulter sa raison avant d'écouter ses penchants. Quoiqu'il se prive dans cet état de plusieurs avantages qu'il tient de la nature, il en regagne de si grands, ses facultés s'exercent et se développent, ses idées s'étendent, ses sentiments s'ennoblissent, son âme tout entière s'élève à tel point que si les abus de cette nouvelle condition ne le dégradaient souvent au-dessous de celle dont il est sorti, il devrait bénir sans cesse l'instant heureux qui l'en arracha pour jamais, et qui, d'un animal stupide et borné, fit un être intelligent et un homme. »
— Du Contrat social ou Principes du droit politique ; Livre Premier, Chapitre VIII5.

Le contrat social de Rousseau relève quasiment du miracle : l’homme découvre la moralité, il substitue la justice à l’instinct, il entend « la voix du devoir », il cesse de ne regarder que lui-même, il consulte sa raison, etc.

Au chapitre VI du « Contrat social » Rousseau est plus précis sur les causes de ce bouleversement.  Il suppose que l’homme est arrivé, dans l’état de nature, à un point qui ne permet plus sa survie. Alors se serait produit une « convention première », unanimement acceptée, permettant une organisation nouvelle des hommes. Notons d’ailleurs que Rousseau reste réservé sur les conséquences de cette convention puisqu’il écrit « si les abus de cette nouvelle condition ne le dégradaient souvent au-dessous de celle dont il est sorti ». réserve qui annonce la seconde partie du « Contrat social » dans laquelle il compare les différents régimes.
Le contrat social de Rousseau est évidemment un mythe. Historiquement il n’a aucun fondement. Philosophiquement, on ne comprend pas comment des causes extérieures ont pu faire émerger la moralité. Il s’agirait en fait de « changer l’homme », comme ont prétendu le faire, avec les résultats que l’on connaît, les régimes communistes. Sur ce point Rousseau s’écarte irrémédiablement de Kant qui a prôné avec lucidité la séparation stricte de la moralité et de la politique.

De quel droit dit-on le Droit ?

Notre vision personnelle, non mythique, est (nous l’avons déjà dit) que l’homme a toujours été un animal politique. Dans les premiers temps de son histoire il a évolué dans des groupes de petite dimension qui se sont ensuite agrégées en peuplades plus importantes. Dès le début de son histoire sociale (et nous pensons que l’homme n’a pas eu d’autre Histoire que sociale) ont existé des règles tacites. Beaucoup plus tard est apparu ce que nous appelons l’Histoire et dont nous ne connaissons que les balbutiements. La création des États « modernes » et du Droit qui existaient déjà dans la Grèce antique, ne résulte pas d’une convention première mais de concours de circonstances très diverses : guerres, conquêtes, soumission volontaire, etc. L’organisation progressive de ces États juridiquement régulés, loin d’être un chemin parsemé de roses a été un calvaire jonché de massacres, d’injustices et d’égoïsmes.
Et ce calvaire, nous le savons aujourd’hui est loin d’être achevé.